Una de cada tres mujeres mayores de 35 años en Estados Unidos no sabe si está atravesando la perimenopausia, según un estudio publicado en Menopause basado en una encuesta a 7.640 mujeres. La incertidumbre fue mayor entre quienes reportaron síntomas más graves y en el grupo de 40 a 44 años.
La perimenopausia es la transición previa a la menopausia, cuando los ovarios comienzan a producir hormonas de forma cada vez más irregular. Puede extenderse durante años y desencadenar una variedad de síntomas que, lejos de ser exclusivos de esta etapa, se solapan con las experiencias cotidianas de muchas mujeres. Por eso, el diagnóstico suele requerir descarte y contextualización clínica. La incertidumbre sobre la propia etapa reproductiva alcanzó su pico en 42 % entre las mujeres de 40 a 44 años, entre las mujeres con síntomas graves, la proporción que desconocía su situación llegó al 37 %.
El solapamiento entre los síntomas perimenopáusicos y las exigencias de la vida cotidiana es uno de los principales obstáculos. La fatiga, el insomnio, la irritabilidad y la dificultad para concentrarse son experiencias habituales en mujeres con cargas laborales y familiares intensas, lo que puede dificultar su vínculo con un cambio hormonal.