La participación activa en programas de detección temprana puede reducir la mortalidad por cáncer colorrectal en más del 40 %, según un estudio realizado en Suecia. Investigadores del Instituto Karolinska y la Universidad de Umeå analizaron datos de más de 376.000 personas durante 14 años en la región de Estocolmo-Gotland.
El estudio confirma la eficacia de los programas de cribado poblacional y refuerza la necesidad de ampliar su alcance, en un escenario donde aumentan los diagnósticos en adultos menores de 50 años. El cáncer colorrectal es el tercer tipo más frecuente y el segundo más letal a nivel global, según la organización mundial de la salud. Cada año se registran más de 20 millones de nuevos casos oncológicos y 10 millones de muertes por cáncer en todas sus formas.
La incidencia de este cáncer en adultos menores de 50 años no deja de crecer y ya representa la principal causa de muerte oncológica en ese grupo en varios países. Los datos muestran que el 45 % de los nuevos diagnósticos ocurre en personas menores de 65 años, cuando en 1995 ese porcentaje era del 27 %.
Por lo que cambios en la dieta, el aumento de la obesidad, la vida sedentaria y la exposición a factores ambientales son hipótesis en estudio, aunque los especialistas no identifican un único responsable.