Dormir siestas prolongadas durante el día puede incrementar el riesgo de padecer enfermedad hepática grasa en adultos, especialmente en quienes presentan diabetes tipo 2, según una revisión sistemática y meta-análisis publicada en la base de datos de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos y actualizada hasta diciembre de 2025.
El estudio, que analizó información de 13 investigaciones y más de 48.000 participantes de diferentes regiones, identificó la duración de la siesta como un factor de riesgo modificable para la salud hepática.
El análisis reunió datos de estudios realizados en Europa, Asia y América para evaluar la relación entre el hábito de dormir siestas y el desarrollo de enfermedades hepáticas, mostró que quienes duermen siestas de más de 30 minutos durante el día presentan un 21 % más de riesgo de desarrollar hígado graso, mientras que quienes optan por siestas breves no experimentan ese incremento.
Además, el estudio destacó que personas con diabetes tipo 2 muestran una mayor prevalencia de hígado graso cuando, además de los factores de riesgo metabólico, suman el hábito de siestas largas. Los autores explicaron que la resistencia a la insulina y la acumulación de grasa abdominal, características de la diabetes, aumentan la susceptibilidad del hígado para almacenar lípidos y favorecen la progresión de la enfermedad hepática.