El calor extremo aumenta el riesgo de infartos, arritmias y agravamiento de la insuficiencia cardiaca durante los meses de verano por lo que debe extremarse la precaución en caso de pacientes polimedicados, ya que fármacos como diuréticos, hipertensivos o betabloqueantes pueden alterar la respuesta del organismo a las altas temperaturas. Así lo ponen de manifiesto los especialistas de Cardiología del Hospital Vithas Valencia Turia, integrados en el Instituto Cardiovascular Vithas.
Los médicos recuerdan que el calor extremo incrementa de forma significativa la probabilidad de sufrir infartos, arritmias y descompensaciones cardiacas, especialmente en personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas.
Al respecto, explican que durante los episodios de calor intenso, el organismo activa mecanismos para regular la temperatura corporal». «la vasodilatación, la sudoración y la pérdida de líquidos obligan al corazón a trabajar con mayor intensidad para sostener la presión arterial y el flujo sanguíneo» este esfuerzo adicional, que en personas sanas suele pasar desapercibido, puede convertirse en un desafío para quienes padecen insuficiencia cardiaca, cardiopatías estructurales -alteraciones de las válvulas o del músculo cardiaco-, arritmias o antecedentes de eventos coronarios.