Tomar una taza de café al día se asoció con un menor riesgo de cirrosis, cáncer de hígado y muerte relacionada con el hígado en un estudio prospectivo a gran escala basado en datos del Biobanco del Reino Unido. Los autores siguieron durante más de una década a 354.957 participantes sin cirrosis ni carcinoma hepatocelular al inicio, y publicaron los resultados en la Revista Clinical Gastroenterology and Hepatology.
Según el trabajo, el potencial efecto protector del café tendió a aumentar con el consumo diario: de una a dos tazas se vinculó con un riesgo 20 % menor de cirrosis, 24 % menor de cáncer de hígado y una probabilidad 31 % menor de muerte relacionada con el hígado.
Entre quienes tomaron tres a cuatro tazas, las asociaciones fueron de 35 % menor riesgo de cirrosis y de cáncer de hígado, y 41 % menor probabilidad de muerte relacionada con el hígado. En el grupo de cinco tazas o más, se observó un riesgo 32 % menor de cirrosis, una disminución del 47 % del riesgo de cáncer de hígado y una probabilidad 42 % menor de muerte relacionada con el hígado.
Concluyendo que, probablemente, el beneficio hepático del café no se deba a la cafeína, ya que ven un beneficio similar en quienes consumen café descafeinado. Por lo tanto, parece estar más relacionado con el efecto antioxidante del café.