La falta de vitamina D influye en el sueño y el equilibrio del organismo

Por Irina Salazar

La deficiencia de vitamina D, favorecida por la menor exposición al sol y otros hábitos de la vida cotidiana, puede alterar el microbioma intestinal y afectar tanto la calidad del sueño como distintos procesos metabólicos.

La vitamina D cumple una función esencial en la regulación del sueño, cuando nuestro nivel de vitamina D baja mucho, el cerebro olvida cómo dormir. La especialista remarcó que la vida moderna, marcada por largas jornadas bajo techo y el uso sistemático de protector solar, ha reducido la capacidad del organismo para sintetizar esta hormona a través de la piel.

Esta alteración impacta de manera directa en el microbioma intestinal, encargado de producir las vitaminas del grupo b. Sin una microbiota balanceada, la síntesis de estos nutrientes disminuye, afectando la química cerebral y dificultando el acceso a un sueño reparador.

Según especialistas, la mayoría de los animales en libertad mantienen una microbiota saludable y no presentan obesidad ni alteraciones del sueño, «los únicos animales obesos son gatos y perros que viven dentro de casa».

Concluyendo que la exposición al sol no solo activa la síntesis de vitamina D en la piel, sino que también desencadena la producción de otros compuestos biológicos relevantes para la salud.

También te puede interesar