Un estudio internacional liderado por la Universidad de Granada desafía la creencia extendida de que caminar 10.000 pasos al día es indispensable para adelgazar. La investigación analizó los hábitos de más de 5.000 adultos de distintos países europeos, rastreando su actividad física y evolución de peso durante 18 meses.
Los resultados muestran que caminar entre 7.000 y 8.000 pasos diarios basta para obtener beneficios sustanciales en la reducción de peso, la mejora de la salud cardiovascular y la disminución del riesgo de enfermedades metabólicas. Según los autores, la cifra de 10.000 pasos no proviene de evidencia científica sólida, sino de una estrategia de mercadotecnia japonesa de los años 60, que fue adoptada globalmente sin validación médica.
El informe señala que incrementar la actividad física diaria, incluso sin alcanzar el umbral de 10.000 pasos, tiene efectos positivos medibles en el metabolismo y la composición corporal. En el grupo de participantes que aumentó su promedio de pasos de 4.000 a 7.500, se observó una reducción promedio del 6 % en el peso corporal y del 12 % en el riesgo de síndrome metabólico. Además, la investigación destaca la importancia de adaptar los objetivos a la edad, el estado de salud y el estilo de vida de cada individuo.