La empresa tecnológica Meta se encuentra bajo el escrutinio de la Comisión Europea debido a su política de integración de inteligencia artificial en WhatsApp. El organismo advirtió que la decisión de cobrar a proveedores externos de IA por acceder a la plataforma podría violar las normas de competencia de la Unión Europea. Esta medida surge luego de que la compañía restringiera el uso de asistentes de terceros —como chatbots independientes— y planteara su retorno bajo un esquema de pago, lo que encendió las alarmas regulatorias.
Según la Comisión, esta estrategia podría limitar gravemente la entrada y expansión de competidores en un mercado en pleno crecimiento como el de los asistentes de inteligencia artificial. Hasta hace poco, los usuarios podían interactuar con herramientas externas dentro de WhatsApp, pero los cambios impulsados por Meta redujeron ese acceso, dejando como principal opción su propio sistema, Meta AI. Para Bruselas, este tipo de prácticas podría distorsionar la competencia y afectar la innovación, por lo que evalúa imponer medidas cautelares mientras avanza la investigación.
El caso forma parte de una creciente presión regulatoria en Europa sobre las grandes tecnológicas, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial. La investigación, que incluso se ha ampliado a nivel regional, busca garantizar condiciones equitativas en el ecosistema digital y evitar posibles abusos de posición dominante. Mientras tanto, Meta deberá responder ante las autoridades y ajustar, si es necesario, su modelo de negocio en WhatsApp, en un escenario donde la competencia y la innovación tecnológica están en juego.