La industria del “SexTech” está transformando la manera en que las mujeres viven el placer, el bienestar y el autoconocimiento. Así lo explica un reciente informe publicado por Infobae, que destaca cómo aplicaciones, plataformas digitales y dispositivos inteligentes están ayudando a cerrar la llamada “brecha del placer femenino”, un fenómeno relacionado con las desigualdades históricas en la sexualidad y el acceso al disfrute íntimo. El auge de estas tecnologías también está impulsando conversaciones más abiertas sobre salud sexual, autoestima y autocuidado.
Según datos compartidos por la plataforma Gleeden, el 75% de sus usuarias en Colombia asegura masturbarse al menos una vez por semana, mientras que siete de cada diez afirman utilizar el autoplacer como una herramienta para reducir el estrés y mejorar su bienestar emocional. Expertos citados en el reportaje señalan que el desarrollo de juguetes inteligentes, aplicaciones educativas y dispositivos personalizados ha permitido que muchas mujeres exploren su sexualidad de manera más segura, privada y libre de prejuicios. Además, la industria SexTech proyecta un crecimiento anual superior al 22% hasta 2030, convirtiéndose en uno de los sectores tecnológicos de mayor expansión.
Sin embargo, el avance tecnológico también plantea nuevos desafíos relacionados con la privacidad y las relaciones humanas. Especialistas advierten que la digitalización de la intimidad podría modificar la forma en que las personas se vinculan emocionalmente, mientras que casos recientes de filtraciones de datos en empresas del sector han encendido alertas sobre la seguridad digital de los usuarios. Aun así, el fenómeno refleja un cambio cultural cada vez más visible: el placer femenino ya no se aborda únicamente desde el tabú, sino también como una dimensión importante del bienestar integral y la salud emocional.