Diversos estudios y recomendaciones de expertos establecen que caminar puede ser una estrategia eficaz si se alcanzan determinados pasos al día y se mantiene un adecuado equilibrio calórico.
Para reducir la grasa abdominal caminando, los expertos aconsejan acumular entre 8.200 y 10.000 pasos al día. De ese total, por lo menos 3.500 pasos deben realizarse a un ritmo moderado o intenso. Además, es fundamental mantener un déficit calórico, esto es, consumir menos calorías de las que el cuerpo gasta durante la jornada.
Igualmente sumar 1.000 pasos extra al día puede facilitar la quema de entre 30 y 50 calorías. Esta cifra varía en función de factores como la velocidad, la inclinación o el uso de peso adicional durante el paseo.
Caminar regularmente tiene beneficios para la salud general y, en particular, para la prevención de enfermedades cardíacas, diabetes tipo dos e hipertensión. La grasa abdominal implica riesgos adicionales, ya que su acumulación se asocia a mayor probabilidad de desarrollar complicaciones metabólicas y cardiovasculares, según mencionó la asociación americana del corazón.