La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados acordaron incrementar la producción petrolera en 188.000 barriles diarios a partir de junio de 2026, según informaron este domingo 3 de mayo tras una reunión telemática en la que participaron siete de los principales países productores.
El ajuste, calificado como voluntario, se suma al incremento previamente anunciado en abril, de 206.000 barriles diarios, como parte de una estrategia orientada a sostener la estabilidad del mercado internacional del crudo. En el encuentro participaron Arabia Saudí, Irak, Kuwait y Argelia, miembros de la OPEP, junto con Rusia, Omán y Kazajistán, países aliados dentro del bloque ampliado conocido como OPEP+.
En el comunicado oficial, los países señalaron que continuarán monitoreando de cerca las condiciones del mercado global, en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica. El anuncio se produce en medio de la guerra en Medio Oriente, un conflicto que ha impactado directamente en el comercio energético, especialmente por las dificultades en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por la que transita cerca del 20% del petróleo exportado a nivel mundial.
Pese al aumento anunciado, expertos advierten que su impacto podría ser limitado debido a las restricciones actuales en la exportación de crudo desde el Golfo Pérsico. De hecho, la producción acumulada de los países de la OPEP registró una caída del 27,5% en marzo, afectada por el conflicto entre Irán y Estados Unidos.
Este es el tercer incremento consecutivo de producción en lo que va del año y se da pocos días después de la salida de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la OPEP y de la alianza ampliada. En reuniones anteriores, los incrementos también fueron de 206.000 barriles diarios, por lo que la nueva cifra refleja la ausencia de la participación emiratí.
Actualmente, solo algunos países del bloque, liderados por Arabia Saudí, cuentan con capacidad disponible para aumentar su producción. En contraste, los Emiratos Árabes Unidos aspiran a elevar su bombeo de los actuales 3,4 millones a unos 5 millones de barriles diarios cuando se estabilice la situación en el Golfo.
En paralelo, los precios del petróleo han alcanzado niveles máximos en los últimos cuatro años, impulsados por la falta de acuerdos para poner fin al conflicto en la región. Analistas internacionales advierten que podrían registrarse interrupciones en el suministro de crudo y derivados como el queroseno, lo que tendría un efecto directo en el aumento de la inflación en economías industrializadas.
La próxima reunión de estos países está prevista para el 7 de junio, en el marco del Comité Ministerial de Monitoreo Conjunto (JMMS), donde se evaluará la evolución del mercado y posibles nuevas medidas.