Mercados municipales de Guayaquil consolidan una ruta gastronómica llena de tradición y sabores locales

Por Luisa Macías

En Guayaquil, los mercados municipales se consolidan como espacios clave donde convergen tradición, cultura y gastronomía. Entre pasillos cargados de historia y aromas característicos, estos puntos se posicionan como epicentros de la cocina ecuatoriana, ofreciendo a ciudadanos y visitantes una experiencia auténtica basada en recetas transmitidas de generación en generación.

La oferta culinaria incluye mariscos frescos, caldos tradicionales, desayunos típicos y platos emblemáticos que reflejan la identidad local. Uno de los espacios representativos es el Mercado Oeste, ubicado en las calles Diez de Agosto y Lizardo García, donde de sus 76 puestos, 10 están dedicados a la preparación de alimentos. Allí predominan opciones como corvina frita, sudado de pescado, camarones apanados, tortilla de camarón y diversas variedades de ceviche, además de alternativas como bistec de carne y pollo a la plancha.

Comerciantes como Pablo Torres, quien inició vendiendo conchas y luego se especializó en ceviches, destacan la afluencia de clientes, especialmente los fines de semana. En este mismo mercado, Ana María Ochoa resalta por la calidad de sus preparaciones, con platos como corvina frita y sudado de pescado, que forman parte de la preferencia de los comensales.

La ruta gastronómica también incluye el Mercado de Portete, ubicado en la calle 40 y Portete, donde se ofrecen platos tradicionales como encebollado, corvina frita, sudado de picudo y albacora, arroz marinero, ceviche de concha y sango. En este punto, visitantes frecuentes destacan el ambiente y la variedad culinaria, especialmente durante fines de semana y feriados.

En el norte de la ciudad, el Mercado de Sauces IX complementa la oferta con desayunos típicos, jugos naturales y batidos. A esta ruta se suman otros mercados emblemáticos como el Mercado Este, conocido por sus bolones y tigrillos; el Mercado de José Mascote, famoso por el caldo de gallina; el Mercado Central, donde destacan el horneado y el caldo de bagre; y el Mercado Jockey, reconocido por sus papas con cuero.

Más allá de su función comercial, los mercados municipales representan espacios donde se preserva y proyecta la cultura culinaria de la ciudad. Cada plato refleja una historia, cada receta mantiene viva una tradición y cada visita fortalece la identidad gastronómica de Guayaquil.

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