Los cangrejales y asaderos de Guayaquil han comenzado a reorganizar sus horarios de atención ante la aplicación de un nuevo toque de queda en Ecuador, que regirá desde el 3 hasta el 18 de mayo, en el horario de 23:00 a 05:00. La medida afectará a varias provincias y cantones, incluyendo Guayas, obligando a los negocios nocturnos a cerrar más temprano.
Propietarios y trabajadores de estos establecimientos reconocen que la restricción impacta directamente en sus ingresos, ya que la mayor afluencia de clientes suele concentrarse en horas de la noche. Sin embargo, han optado por adaptarse, adelantando sus jornadas laborales para compensar parcialmente la reducción del horario habitual.

En el centro de la ciudad, cangrejales que antes operaban hasta la medianoche ahora planean cerrar alrededor de las 21:00. Esta decisión también responde a la necesidad de garantizar que los empleados puedan regresar a sus hogares antes del inicio de la restricción, especialmente quienes viven en zonas alejadas como Durán o el Guasmo.
Los trabajadores del sector coinciden en que el consumo de cangrejo alcanza su punto más alto entre las 20:00 y la medianoche, por lo que el ajuste representa un desafío para el comercio. Aun así, destacan la importancia de cumplir con la normativa y reorganizar procesos internos como la limpieza y el control de alimentos.
En sectores del suburbio, como la calle Argentina, los asaderos también modificarán sus horarios, abriendo más temprano y cerrando cerca de las 22:00, cuando antes atendían hasta la madrugada. La medida, aunque considerada perjudicial por los comerciantes, será acatada mientras esté vigente en las provincias y cantones establecidos por el Gobierno.