El presidente de Daniel Noboa realizó cambios en la representación diplomática de Ecuador en Estados Unidos, al poner fin a las funciones de Pablo Zambrano, quien había sido designado en 2025 como parte de la estrategia para fortalecer las relaciones bilaterales entre ambos países.
La salida de Zambrano se da en un contexto de constantes ajustes en la política exterior del Gobierno, marcado por varios cambios en la embajada ecuatoriana en Washington desde el inicio de la administración de Noboa, lo que evidencia una reconfiguración en la gestión diplomática.

Durante su gestión, Zambrano representó al país ante la Casa Blanca y presentó sus credenciales como embajador, en un período en el que Ecuador buscaba consolidar cooperación en temas clave como seguridad, comercio e inversión con Estados Unidos.
Estos movimientos reflejan la dinámica de la política internacional del actual gobierno, que ha priorizado el fortalecimiento de vínculos con Estados Unidos, en medio de desafíos internos relacionados con seguridad y economía, así como la necesidad de mantener una presencia diplomática sólida en uno de sus principales aliados estratégicos.