Nueve escuelas de Florida, Georgia y Colorado comenzaron a utilizar un innovador sistema de drones equipado con gas pimienta para responder a posibles ataques de tiradores activos. La tecnología, considerada no letal, busca intervenir en los primeros segundos de una emergencia mientras llegan las fuerzas de seguridad.
Los dispositivos permanecen en estaciones de carga distribuidas por los edificios y pueden ser activados mediante una aplicación móvil o botones de pánico instalados en las aulas. Una vez desplegados, son controlados por operadores remotos especializados, entre ellos exintegrantes de fuerzas de élite y pilotos profesionales de drones, capaces de dirigirlos hacia el atacante en aproximadamente 15 segundos.

Además de lanzar gas pimienta para incapacitar temporalmente al agresor, los drones incorporan cámaras, sirenas, luces estroboscópicas y sistemas de comunicación por altavoz y micrófono. También pueden impactar físicamente al atacante para retrasar su avance mientras las autoridades llegan al lugar. No obstante, el sistema aún no ha sido utilizado en un incidente real.
El proyecto fue impulsado tras la masacre ocurrida en la escuela primaria de Uvalde, Texas, en 2022, donde murieron 19 estudiantes y dos docentes. Sus desarrolladores sostienen que los primeros dos minutos de un tiroteo son decisivos y que esta tecnología puede reducir significativamente el tiempo de respuesta frente a una amenaza.
Georgia destinó USD 550.000 para un programa piloto en cinco escuelas secundarias, mientras que Florida ya supera los USD 1,1 millones de inversión en esta iniciativa. Las autoridades evaluarán el desempeño del sistema antes de decidir una posible expansión, en un contexto en el que la seguridad escolar continúa siendo una de las principales preocupaciones en Estados Unidos.