Crecen las evidencias de que el consumo habitual del mate no solo colaboraría para que las neuronas vivan más tiempo, sino que ayudaría también a retrasar la aparición del Parkinson.
Un equipo de investigación de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires lleva una década estudiando los efectos neuroprotectores del mate, ahora lograron demostrar, a través de cultivos celulares, que esa infusión es capaz de retrasar la muerte de las neuronas dopaminérgicas.
Los expertos están viendo que en ratones la protección es de un 12 %. Si bien por ahora es difícil de extrapolar a humanos, podría representar un paralelismo con el retraso de la enfermedad”.
Así, la yerba mate ayudaría a las células a regular su energía y limpiar sus propios desechos. Las enfermedades neurodegenerativas, las que afectan al cerebro, suelen darse porque se acumula “basura” o desechos dentro de las neuronas, que por alguna razón no pueden eliminar de manera eficiente.
Algunos principios activos del mate podrían funcionar como “un servicio de limpieza interna”, ya que activarían un proceso normal de todas las células llamado autofagia, que elimina desechos celulares, y en contextos patológicos, podrían favorecer que las neuronas sigan sanas por más tiempo.