El Municipio de Quito, en coordinación con la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable y Saneamiento (Epmaps), presentó los resultados de un estudio desarrollado junto con una misión técnica de la República de Corea para mitigar los efectos de inundaciones y aluviones en las quebradas del Distrito Metropolitano. Los expertos plantearon recomendaciones enfocadas en mejorar el monitoreo hidrometeorológico, la evaluación de riesgos y la capacidad de anticipación ante posibles emergencias.
Una de las principales propuestas es aprovechar y articular las redes de monitoreo que ya funcionan en la ciudad, en lugar de crear sistemas independientes. La integración de información sobre precipitaciones, niveles y caudales de los ríos permitiría conocer con mayor precisión la evolución de los eventos y generar estimaciones anticipadas sobre posibles incrementos de caudal y niveles de riesgo. También se plantea fortalecer el control y validación de los datos mediante revisiones técnicas y procesos automatizados, además de incorporar herramientas como radares meteorológicos, sensores remotos y modelos de análisis.

Como parte de las recomendaciones, la misión coreana propuso implementar un plan piloto en la cuenca del río Machángara, considerada prioritaria por sus condiciones y nivel de exposición. La hoja de ruta contempla acciones de corto, mediano y largo plazo, entre ellas mecanismos de gobernanza, priorización de proyectos, estudios de factibilidad, implementación progresiva de un sistema de alerta temprana y búsqueda de financiamiento. Para ello, se prevé combinar recursos municipales con alternativas de apoyo provenientes de organismos multilaterales.
El estudio también advierte que las características geográficas de Quito, como sus pendientes pronunciadas, la extensa red de quebradas y la concentración urbana, pueden intensificar los efectos de las lluvias de alta intensidad. Frente a esta realidad, los especialistas recomendaron avanzar hacia una gestión integral de las cuencas que combine planificación, infraestructura, monitoreo permanente, sistemas de alerta temprana y capacidad de respuesta ante emergencias.
El estudio contó con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y Korea Eximbank, y fue desarrollado por una misión encabezada por Hung Soo Kim, profesor de Inha University; Bruce Joon Seok Lee, presidente de Toconet; y Jin Woo Lee, gerente de la entidad. El secretario de Ambiente, Santiago Sandoval, destacó que la cooperación permitió identificar sectores vulnerables y proyectos que requieren ser reforzados, mientras que el gerente de Epmaps, Galo Rivadeneira, resaltó que la prevención no depende únicamente de soluciones técnicas, sino también de coordinación institucional, responsabilidades definidas, información confiable y mecanismos de financiamiento.