La enfermedad inflamatoria intestinal se caracteriza por períodos de actividad y remisión. Según Mayo Clinic, los síntomas pueden variar en intensidad y frecuencia: algunas personas atraviesan brotes intensos y luego etapas en las que las manifestaciones disminuyen o desaparecen de manera considerable. El efecto no se limita al sistema digestivo, ya que también puede alterar el bienestar físico, emocional y social.
La enfermedad inflamatoria intestinal se manifiesta con síntomas como diarrea persistente, dolor abdominal, moco o sangre en las heces, lesiones perianales, pérdida de peso, fiebre y vómitos.
Los especialistas de Mayo Clinic advierten que la enfermedad inflamatoria intestinal puede presentarse de forma leve o severa, y que los síntomas pueden incluir desde molestias digestivas hasta complicaciones graves como anemia, fatiga extrema y fiebre persistente. Además, la enfermedad puede provocar manifestaciones extraintestinales, afectando articulaciones, piel y ojos.
Otra complicación relevante, según Cleveland Clinic, es el aumento del riesgo de cáncer colorrectal en pacientes con EII a largo plazo, por lo que se recomienda un seguimiento médico riguroso y colonoscopias periódicas.