La Alcaldía de Guayaquil mantiene jornadas permanentes de limpieza en el Estero Salado con el objetivo de reducir la contaminación generada por los desechos que son arrojados de manera inadecuada en calles, cunetas y espacios públicos. Estos residuos son arrastrados por las lluvias hacia el sistema de drenaje pluvial y terminan desembocando en uno de los ecosistemas más importantes de la ciudad.
Las autoridades municipales señalaron que la acumulación constante de botellas plásticas, fundas, residuos orgánicos y otros materiales afecta la calidad del agua, perjudica a la fauna, genera malos olores y provoca obstrucciones en los canales naturales. Además, advirtieron que el deterioro ambiental del estero también impacta su función como sistema de drenaje y equilibrio urbano.

Como parte de las acciones de recuperación, en sectores como Miraflores y Urdesa se retiran hasta 450 sacos de residuos durante cada intervención. Esta cifra refleja la magnitud del problema y la presión permanente que enfrenta el Estero Salado debido a la contaminación generada por actividades humanas.
Las labores son ejecutadas por la empresa Visolit bajo la supervisión de la Dirección de Aseo Cantonal, Mercados y Servicios Especiales (DACMSE). Para ello se utilizan cuadrillas especializadas y embarcaciones que recorren de manera continua los diferentes ramales, recolectando basura flotante y desechos acumulados en las orillas.
El Municipio también advirtió que la contaminación no solo proviene de los residuos sólidos, sino además de descargas de aguas residuales y otros desechos que afectan progresivamente la calidad ambiental del estero. Por ello, hizo un llamado a la ciudadanía a evitar arrojar basura en espacios públicos y recordó que las irregularidades relacionadas con el aseo urbano pueden ser reportadas a través de la línea municipal 181, promoviendo así una mayor corresponsabilidad en la protección de este importante ecosistema.