La empresa tecnológica Oracle inició un fuerte proceso de reestructuración que incluyó el recorte de miles de empleos a nivel global, como parte de su apuesta por la inteligencia artificial. Según el informe, los trabajadores fueron notificados mediante correos electrónicos sobre su despido, en el marco de una reorganización interna más amplia que busca adaptar la compañía a los nuevos desafíos tecnológicos.
El objetivo principal de esta medida es liberar recursos económicos —hasta 10.000 millones de dólares— para invertir en infraestructura de IA, un sector en el que Oracle busca posicionarse con mayor fuerza. A pesar de que la empresa mantiene ingresos y crecimiento sólidos, decidió reducir aproximadamente el 18% de su plantilla, evidenciando que el cambio hacia la inteligencia artificial está transformando la estructura laboral del sector tecnológico.
Este movimiento refleja una tendencia global en la industria, donde grandes compañías recortan personal para financiar el desarrollo de nuevas tecnologías. En el caso de Oracle, la estrategia apunta a fortalecer su competitividad en un mercado cada vez más dominado por la inteligencia artificial, incluso si eso implica sacrificar miles de puestos de trabajo en el proceso.