El sector aéreo se enfrenta a una turbulencia económica sin precedentes. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha confirmado este viernes que el encarecimiento de los pasajes es ya una realidad ineludible. El motivo es la escalada vertical en el precio de los combustibles derivada del conflicto bélico en Oriente Medio.
El queroseno se dispara: de 88 a 216 dólares estadounidenses
Según explicó Willie Walsh, director general de la IATA, el precio del queroseno ha experimentado un crecimiento explosivo desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero. Las cifras dibujan un escenario crítico para las finanzas de las aerolíneas:
- Previsión original (2024): Se calculó que el combustible representaría el 26% de los gastos operativos, con el barril a 88 dólares.
- Realidad actual: El precio ha escalado hasta los 216 dólares, superando incluso la tendencia de alza del petróleo crudo.
«Con márgenes de beneficio que apenas rozan el 4%, las compañías no tienen capacidad para absorber este sobrecoste», advirtió Walsh. «El traslado de los precios al consumidor final es, lamentablemente, inevitable».
Impacto global y cambio en los hábitos de viaje
El fenómeno no es una amenaza a futuro; ya es una realidad. En Estados Unidos los precios han comenzado a repuntar, y en Europa varias operadoras ya han anunciado ajustes al alza en sus rutas de larga distancia.
Walsh comparó la gravedad de esta crisis con el panorama posterior al 11 de septiembre, aunque con un matiz importante en el comportamiento del pasajero:
- Resiliencia: La gente no deja de volar por completo, pero reduce la duración de sus estancias.
- Efecto dominó: Se prevé que el sector hotelero sufra un impacto más severo que las propias aerolíneas debido a estos viajes más cortos.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo es el pilar de la aviación comercial global. Representa a más de 360 aerolíneas, lo que equivale aproximadamente al 85% del tráfico aéreo mundial, convirtiendo sus advertencias en el termómetro oficial de la industria.
