La apnea del sueño sin ronquidos existe y puede convertirse en un problema de salud relevante aunque la persona no emita sonidos al dormir.
Cansancio al despertar, somnolencia durante el día, dificultad para concentrarse o despertares repetidos son señales compatibles con un trastorno que muchas veces pasa inadvertido. La especialista en medicina del sueño Sunjeet Kaur, MD, de Cleveland Clinic, advirtió que confiar solo en el ronquido como alarma puede retrasar el diagnóstico.
“En las mujeres, la apnea obstructiva del sueño suele presentarse con múltiples despertares nocturnos, sin antecedentes de ronquidos fuertes”, indicó la doctora Kaur en información difundida por Cleveland Clinic. Quienes comparten la habitación también pueden advertir pausas respiratorias, jadeos breves o respiración irregular, aunque no haya un sonido sostenido.