Nicolas Cage sorprendió a los fanáticos del cine al revelar que rechazó interpretar al icónico Duende Verde en la trilogía de Spider-Man dirigida por Sam Raimi. El papel, que finalmente quedó en manos de Willem Dafoe, terminó convirtiéndose en uno de los villanos más recordados de las películas de superhéroes.
El actor explicó que, en aquel momento de los años 2000, sintió que decir “no” era la mejor decisión para su carrera. Aunque nunca entró en detalles profundos, Cage aseguró que no se arrepiente de haber dejado pasar la oportunidad de formar parte del universo de Marvel en esa etapa.
Tras conocerse esta confesión, muchos fans comenzaron a imaginar cómo habría sido ver a Nicolas Cage dando vida al temible enemigo de Spider-Man. En redes sociales, las comparaciones y teorías no tardaron en aparecer, reabriendo el debate sobre los castings más inesperados de Hollywood.