En un nuevo informe de investigación, un equipo de científicos de Estados Unidos afirma que las personas con obesidad severa y un tipo común de insuficiencia cardíaca experimentan un debilitamiento de los músculos cardíacos, y que perder peso puede revertir algunos de estos efectos.
En el estudio analizaron células del músculo cardíaco de personas con insuficiencia cardiaca con fracción de eyección preservada, una forma común de insuficiencia cardiaca que afecta de manera desproporcionada a las personas con obesidad severa. La investigación identificó anomalías asociadas con esta afección, incluyendo una producción de fuerza debilitada en las células musculares obtenidas de los corazones de personas muy obesas (aquellas con un indice de masa corporal superior a 40 kg)
En un subgrupo de pacientes del estudio que se sometieron a terapia para bajar de peso, aquellos que perdieron más peso presentaron una mejor contracción de las células del músculo cardíaco, lo que sugiere que los problemas de contracción podrian ser reversibles. Este cambio fue más pronunciado en personas con insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada y obesidad severa.