Pese al acuerdo de tregua firmado con Estados Unidos para reducir la tensión en Medio Oriente, Irán mantiene su intención de ejercer control sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
El régimen iraní impulsa negociaciones con Omán para establecer un sistema de peajes a los buques que atraviesen el estrecho, una medida que Washington considera incompatible con los compromisos alcanzados durante las conversaciones de paz.

La iniciativa ha generado preocupación en la comunidad internacional, ya que cualquier restricción al tránsito marítimo por Ormuz podría afectar el suministro global de crudo, elevar los precios de la energía y reavivar las tensiones militares en la región.
Desde la Casa Blanca advirtieron que insistir en controlar el paso marítimo podría poner en peligro el proceso de negociación y debilitar el frágil alto el fuego alcanzado tras meses de enfrentamientos entre ambas naciones.
Mientras continúan los contactos diplomáticos, el futuro de la tregua dependerá de que las partes logren consensuar un mecanismo que garantice la libre navegación por el estrecho de Ormuz sin comprometer la seguridad ni los intereses estratégicos de la región.