La drástica disminución en los cupos de carga para víveres no perecibles destinados a Galápagos ha generado serios inconvenientes logísticos en Guayaquil, afectando el flujo normal de abastecimiento hacia el archipiélago. Durante varios días, decenas de camiones permanecieron varados en los exteriores de Puerto Gal, a la espera de poder ingresar al centro de acopio.
Transportistas denunciaron que la situación se originó por la reducción del límite de carga permitido por embarque. Según indicaron, anteriormente se movilizaban entre 400 y 450 toneladas de productos como arroz, azúcar, harina y enlatados, pero actualmente el cupo se redujo a apenas 150 toneladas, lo que ha provocado un cuello de botella en el sistema.

La congestión ha obligado a los conductores a permanecer por más de una semana en la zona, enfrentando costos adicionales y condiciones precarias. Algunos incluso improvisaron espacios para descansar entre los camiones, mientras esperaban su turno para embarcar. A esto se suman los gastos diarios de operación, que incluyen pagos por flete y seguridad.
El problema se remonta a enero, tras un incidente en alta mar que involucró al buque de carga Isla de la Plata, afectando la capacidad operativa del sistema marítimo. Desde entonces, la reducción en la disponibilidad de embarcaciones ha limitado el volumen de carga que puede ser transportado hacia las islas.
Actualmente, solo dos buques —Fusion y Pioneer— se encuentran operativos en esta ruta, cuando lo ideal sería contar con al menos tres para garantizar un abastecimiento eficiente. No obstante, el Consejo de Gobierno del Régimen Especial de Galápagos informó que se prevé la incorporación de más embarcaciones en abril, con el objetivo de reforzar la capacidad de transporte y normalizar el envío de productos al archipiélago.