El Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó un desembolso de USD 346 millones para apoyar el plan de reconstrucción de Venezuela, luego de los sismos que afectaron varias zonas del país y dejaron daños en infraestructura y servicios.
Los recursos estarán destinados a financiar proyectos de recuperación, rehabilitación de obras públicas y atención a las comunidades afectadas, con el objetivo de acelerar el proceso de reconstrucción y restablecer las condiciones de vida en las áreas impactadas.

Este apoyo se produce después de que el FMI y el Banco Mundial anunciaran, en abril, la reanudación de sus relaciones con Venezuela, abriendo la puerta a nuevos mecanismos de cooperación financiera y asistencia internacional.
Las autoridades venezolanas esperan que estos fondos permitan fortalecer las labores de recuperación y atender las necesidades más urgentes de la población, mientras continúan las evaluaciones sobre los efectos que dejaron los movimientos telúricos.