El Parque Nacional Iguazú, en Argentina, cerró de manera preventiva el acceso a la Garganta del Diablo, uno de los principales atractivos de las Cataratas del Iguazú. La decisión responde a las previsiones de una fuerte crecida del río Iguazú durante septiembre, provocada por el fenómeno climático de El Niño.
Como parte de la medida, las autoridades iniciaron el desmantelamiento de las pasarelas metálicas que conducen hasta este mirador. El objetivo es proteger la infraestructura y evitar daños ocasionados por el aumento del caudal del río.
El intendente del parque, José María Hervás, informó que los trabajos comenzaron el 3 de agosto y se extenderán entre 30 y 40 días. Una vez que las condiciones climáticas mejoren y el nivel del agua descienda, la reinstalación de las pasarelas tomará entre 30 y 60 días adicionales.
Las autoridades señalaron que la medida es completamente preventiva, ya que los pronósticos indican lluvias intensas en las cabeceras de la cuenca del río Iguazú, lo que podría generar un incremento significativo del caudal durante las próximas semanas.
Pese al cierre de la Garganta del Diablo, el Parque Nacional Iguazú continuará funcionando con normalidad. Los demás circuitos, senderos, miradores y servicios turísticos, incluida la navegación por el río, permanecerán abiertos para recibir a los visitantes.

Desde la administración del parque destacaron que las Cataratas del Iguazú ofrecen numerosos atractivos además de la Garganta del Diablo. Durante la última semana, el área protegida recibió alrededor de 143.000 turistas, y las autoridades buscan garantizar una visita segura mientras se mantiene la vigilancia sobre la evolución del fenómeno climático.