Una investigación exclusiva publicada por la agencia Associated Press (AP) ha sacudido el panorama político en Colombia y Estados Unidos al revelar que el presidente Gustavo Petro habría sido clasificado como un “objetivo prioritario” por la Drug Enforcement Administration (DEA). Esta catalogación se da en el contexto de indagaciones conducidas por fiscales federales estadounidenses sobre presuntos vínculos del mandatario con organizaciones dedicadas al tráfico de drogas.
Según registros revisados por AP y fuentes familiarizadas con el caso, el nombre de Petro habría aparecido de manera recurrente en diversas investigaciones federales desde el año 2022. Una parte significativa de estas pesquisas se basaría en testimonios proporcionados por informantes confidenciales. No obstante, las fuentes consultadas enfatizaron que, hasta el momento, no está claro si las autoridades han establecido responsabilidades penales concretas en contra del presidente colombiano.
Múltiples frentes bajo la lupa en Nueva York
Estas revelaciones surgen poco después de que el diario The New York Times informara que al menos dos despachos federales en Nueva York, ubicados en los distritos de Brooklyn y Manhattan, adelantan averiguaciones relacionadas con la conducta del mandatario.
De acuerdo con ese reporte, las investigaciones están a cargo de fiscales especializados en narcotráfico internacional, contando con el apoyo activo de agentes de la DEA y otras agencias federales de seguridad, dentro de procesos de carácter penal.
Menciones a cárteles y presunta financiación ilegal
Entre los documentos citados en la investigación de Associated Press, figuran referencias a supuestos vínculos con organizaciones criminales de alto perfil, como el Cártel de Sinaloa y el denominado Cártel de los Soles.
Además, se menciona una entrevista realizada en 2024 con una fuente anónima, quien afirmó que recursos económicos habrían sido trasladados al exterior con el presunto apoyo de personas cercanas a Petro y funcionarios de la compañía estatal Ecopetrol. Ante este señalamiento, el presidente de Ecopetrol, Ricardo Roa, rechazó contundentemente la acusación, sosteniendo que carece de cualquier sustento.
Testimonios sobre sobornos y la trama de La Picota
La investigación de AP señala que las pesquisas federales se encuentran en una fase activa. Fiscales en Brooklyn y Manhattan habrían interrogado recientemente a narcotraficantes sobre posibles nexos con Petro y personas de su entorno cercano.
Entre los testimonios recogidos, figurarían acusaciones sobre supuestas solicitudes de sobornos destinadas a frenar o evitar procesos de extradición hacia Estados Unidos. Una de las líneas de investigación específicas se centra en hechos que presuntamente ocurrieron en la cárcel La Picota en Bogotá. Según una fuente citada por AP bajo condición de anonimato, intermediarios habrían ofrecido beneficios judiciales a reclusos a cambio de sumas de dinero.
Firme rechazo del presidente Petro
Ante la gravedad de los señalamientos, el presidente Gustavo Petro ha rechazado categóricamente las versiones que lo vinculan con organizaciones criminales. El mandatario afirmó con vehemencia que nunca recibió recursos provenientes del narcotráfico durante su campaña presidencial, defendiendo la transparencia de su financiación
