El Gobierno del presidente Daniel Noboa, a través del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), ha ejecutado una inversión superior a los USD 3 millones para la implementación de siete proyectos de riego parcelario tecnificado en distintas zonas productivas del país. Esta iniciativa beneficia de manera directa a 517 productores agropecuarios y favorece indirectamente a más de 2.000 personas, consolidando una estrategia orientada a fortalecer la producción nacional y mejorar las condiciones de vida en las áreas rurales.
Los sistemas de riego fueron desarrollados mediante los proyectos de inversión de la Subsecretaría de Riego Parcelario Tecnificado, cuya misión es promover el crecimiento del sector agropecuario a través de infraestructura moderna y el fortalecimiento de capacidades locales. Los proyectos ejecutados en Tintales, El Cardón, Puerto La Boca, Cumbijín, El Verdún, Pijumbí y Potrerillos permiten irrigar un total de 525 hectáreas, ampliando las oportunidades de producción para pequeños y medianos agricultores en diferentes provincias del Ecuador.

De acuerdo con las autoridades del sector, el acceso permanente al agua representa una herramienta fundamental para incrementar la productividad, diversificar los cultivos y optimizar el aprovechamiento de los recursos naturales. Además, el riego tecnificado facilita una fertilización más eficiente, permite una mejor planificación de las siembras y cosechas, y contribuye al aumento de los ingresos de las familias productoras, fortaleciendo así las economías locales.
Otro de los beneficios destacados es la reducción de la vulnerabilidad de los agricultores frente a los efectos del cambio climático. La disponibilidad constante de agua disminuye la dependencia de las precipitaciones y brinda mayor seguridad para realizar inversiones productivas. Esto permite a los productores enfrentar con mejores condiciones fenómenos climáticos adversos que pueden afectar la continuidad y rentabilidad de sus actividades agrícolas.
El Gobierno Nacional ha señalado que uno de sus objetivos es incrementar la cobertura de riego en el campo ecuatoriano, que actualmente alcanza alrededor del 18 % entre pequeños y medianos productores. En este contexto, la expansión de sistemas de riego tecnificado se presenta como una herramienta clave para impulsar la soberanía alimentaria, generar empleo rural y fortalecer la competitividad del sector agropecuario, promoviendo un desarrollo sostenible y de largo plazo para las comunidades agrícolas del país.