El Gobierno de Ecuador destinó USD 524,7 millones al subsidio de combustibles importados entre enero y abril de 2026, según cifras del Banco Central. Este monto corresponde al apoyo estatal para la comercialización de diésel, gasolinas y gas licuado de petróleo (GLP), y representa un incremento del 32% en comparación con el mismo período de 2025.
El aumento del gasto ocurre pese a los cambios implementados en los esquemas de subsidios. Desde junio de 2024, las gasolinas Extra y Ecopaís dejaron de tener precios congelados y pasaron a regirse por un sistema de bandas que ajusta los valores de acuerdo con las condiciones del mercado internacional. Un mecanismo similar comenzó a aplicarse al diésel desde diciembre de 2025.

No obstante, cuando los precios internacionales de los combustibles registran incrementos superiores a los límites establecidos en las bandas, el Estado debe asumir parte de esos costos para evitar que el impacto recaiga totalmente sobre los consumidores. El GLP destinado al uso doméstico continúa manteniendo un subsidio con precio congelado.
Otro factor que incidió en el crecimiento del subsidio fue el incremento de los precios internacionales del petróleo y sus derivados. Durante el primer cuatrimestre de 2026, el costo promedio de importación pasó de USD 88 por barril a USD 106,7, mientras que en abril alcanzó los USD 145,6 por barril, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
A esto se sumó un aumento en las importaciones de combustibles debido a las dificultades operativas de la Refinería de Esmeraldas, cuya producción se redujo tras un nuevo incendio ocurrido en marzo. Como resultado, el país importó 24 millones de barriles de derivados entre enero y abril, un 5% más que en igual período de 2025, mientras que el costo total de estas compras ascendió a USD 2.660 millones.