El Reino Unido decidió este martes prohibir la entrada al país del rapero estadounidense Kanye West por sus declaraciones antisemitas de los últimos años, lo que obligó a cancelar el festival londinense de julio donde debía actuar.
West, de 48 años, había presentado el lunes una demanda de visado para entrar en el Reino Unido, rechazada con el argumento de que su presencia «no sería beneficiosa para el bien público», según el Ministerio de Interior.
«Mi objetivo es ir a Londres y ofrecer un espectáculo de cambio, aportando unidad, paz y amor a través de mi música», había escrito el cantante en una columna en el diario The Wall Street Journal, bajo el título «A aquellos a quienes he herido».
«Sé que las palabras no son suficientes. Tendré que demostrar el cambio con mis actos. Si están abiertos, aquí estoy», señaló el exmarido de Kim Kardashian.