La empresa tecnológica Tesla, fundada por Elon Musk, recibió autorización oficial para suministrar electricidad a hogares y empresas en Reino Unido. La licencia fue otorgada por el regulador energético británico Ofgem, lo que permite a la compañía operar como proveedor eléctrico en Inglaterra, Escocia y Gales. Con esta decisión, la empresa amplía su presencia en el sector energético europeo y podrá competir con grandes proveedores tradicionales del mercado británico.
El plan de Tesla consiste en replicar el modelo que ya aplica en Texas, donde ofrece servicios de energía mediante su plataforma Tesla Electric. La propuesta combina electricidad con tecnologías propias como paneles solares y baterías domésticas Powerwall, que permiten almacenar energía, optimizar el consumo y reducir costos para los usuarios. Además, el sistema busca integrar hogares y vehículos eléctricos en una red inteligente capaz de distribuir energía de forma más eficiente.
Sin embargo, la licencia tiene algunas limitaciones: Tesla solo podrá ofrecer suministro de electricidad y no contratos combinados de electricidad y gas, por lo que los clientes deberán contratar el servicio de gas con otras compañías. Aun así, la expansión energética representa un paso estratégico para la empresa de Musk, que busca diversificar su negocio más allá de los vehículos eléctricos y posicionarse como un actor importante en el mercado global de energía sostenible.