Sony anunció un nuevo aumento global en los precios de la PlayStation 5, destacando especialmente el caso de la PS5 Pro, que ahora alcanza los 899,99 dólares, posicionándose como una de las consolas más caras de la historia moderna. Este incremento forma parte de un ajuste general que también afecta a otros modelos de la marca.
El alza, que entra en vigor desde abril de 2026, representa un aumento de hasta 150 dólares en algunos casos, y responde a factores como la inflación global y el encarecimiento de componentes tecnológicos, especialmente los chips de memoria. Esta situación ha obligado a Sony a trasladar parte de esos costos al consumidor.
Este escenario rompe con la tendencia histórica de la industria, donde las consolas suelen bajar de precio con el tiempo. Por el contrario, la PS5 Pro no solo se mantiene costosa, sino que sube su valor, generando debate entre los jugadores y poniendo en duda el acceso a la nueva generación de videojuegos.