Jennifer Lopez vuelve a ser noticia tras su separación de Ben Affleck, y no precisamente por un nuevo proyecto. Según reportes, la artista habría quedado como propietaria de la lujosa mansión que ambos compartían en Beverly Hills, valorada en más de 60 millones de dólares.
La decisión se habría dado como parte de los acuerdos tras el divorcio, donde el actor cedió su parte de la propiedad, marcando así el cierre definitivo de su relación. La residencia, conocida por su exclusividad y comodidades de alto nivel, era uno de los bienes más llamativos de la pareja.
Este giro ha generado todo tipo de reacciones en redes sociales, donde muchos destacan que, más allá del final de la historia de amor, la cantante logró quedarse con una de las propiedades más codiciadas de Hollywood.