El proyecto GIGaNTE es una iniciativa tecnológica liderada por la empresa española Indra junto con otras compañías y centros de investigación, cuyo objetivo es desarrollar un nuevo tipo de microchip basado en nitruro de galio (GaN). Este material es más eficiente y resistente que el silicio tradicional, lo que permitiría fabricar dispositivos electrónicos más potentes y con mayor capacidad para aplicaciones en telecomunicaciones, energía, defensa y sistemas espaciales.
El proyecto busca que España y Europa reduzcan su dependencia tecnológica de potencias como Estados Unidos y Asia en la producción de semiconductores, un sector clave para la economía y la seguridad global. Los chips de GaN permiten trabajar con mayores voltajes y temperaturas, además de ofrecer mejor rendimiento en sistemas avanzados como radares, satélites, redes de comunicación o vehículos eléctricos, lo que los convierte en una tecnología estratégica de uso civil y militar.
La iniciativa prevé producir las primeras obleas de estos chips entre 2027 y 2028 en una planta ubicada en Vigo, con la colaboración de universidades y centros tecnológicos. Con ello se busca impulsar la industria europea de semiconductores y fortalecer la llamada soberanía tecnológica, es decir, la capacidad de diseñar y fabricar tecnología crítica dentro del propio continente.