En un movimiento que subraya la magnitud de la actual crisis en Medio Oriente, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos ha formalizado una petición de fondos extraordinarios que asciende a los 200.000 millones de dólares. El objetivo: sostener la campaña militar que Washington e Israel mantienen contra Irán, un conflicto que ha escalado rápidamente desde su inicio a finales de febrero.
«Se necesita dinero para matar a los tipos malos»
El Secretario de Guerra, Pete Hegseth, confirmó la existencia de esta solicitud durante una rueda de prensa en el Pentágono este jueves. Aunque evitó dar una cifra cerrada —advirtiendo que el monto «podría variar» según las necesidades operativas de los próximos días—, Hegseth fue directo sobre la finalidad del gasto: “Obviamente, se necesita dinero para matar a los tipos malos”.
Según fuentes internas que hablaron bajo condición de anonimato, la propuesta ya ha sido enviada a la Casa Blanca para su revisión antes de ser presentada oficialmente ante un Congreso que ya se muestra dividido.
Un presupuesto bajo la lupa
Esta nueva solicitud de gasto se percibe como extraordinariamente alta, especialmente porque se suma a los incrementos presupuestarios que el Pentágono ya había recibido el año pasado como parte del ambicioso plan de recortes fiscales y reestructuración del gasto del presidente Donald Trump.
El debate en el Capitolio promete ser intenso:
- Costos operativos: Se estima que en las primeras dos semanas de campaña el gasto ya superó los $12.000 millones.
- Producción de armamento: Gran parte del dinero se destinaría a acelerar la fabricación de bombas de precisión y misiles, cuyas reservas se han visto presionadas por el ritmo de los ataques.
- Incertidumbre política: No está claro si la Casa Blanca transmitirá la petición íntegra o si los legisladores, incluso los aliados al gobierno, apoyarán una cifra de tal magnitud sin condiciones previas.
Contexto regional y militar
La noticia, adelantada originalmente por The Washington Post, llega en un momento de máxima tensión. El General Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, detalló que las fuerzas estadounidenses ya están empleando aviones A-10 Warthog para patrullar el Estrecho de Hormuz y helicópteros Apache para neutralizar milicias aliadas a Teherán en Irak.
Mientras la administración insiste en que el objetivo es «terminar el trabajo» y honrar el sacrificio de las tropas, los analistas advierten que una inyección de $200.000 millones señala una preparación para un conflicto de larga duración, lejos de la «operación rápida» que algunos sectores preveían inicialmente.
