El sector bananero ecuatoriano enfrenta una nueva amenaza. En El Oro, las autoridades intensifican las medidas de bioseguridad para contener el avance del Fusarium Raza 4 Tropical, un hongo que representa un serio riesgo para los cultivos de banano y plátano.
La atención se concentra en el sector El Quemado, en el cantón Santa Rosa, donde fueron detectados dos focos del patógeno. Ante este escenario, Agrocalidad ejecuta el denominado “encarpado” de las fincas afectadas, una medida que consiste en cubrir el terreno con plástico para reducir el movimiento de suelo y material vegetal que podría contribuir a la propagación del hongo.
La preocupación aumenta ante la proximidad de la temporada lluviosa y las previsiones del fenómeno de El Niño, que podrían intensificar las precipitaciones entre noviembre de 2026 y enero de 2027.

Las autoridades buscan evitar que el agua, posibles desbordamientos de canales y ríos, o el movimiento de materiales contaminen nuevas zonas productivas. En febrero de este año, fuertes lluvias ya provocaron desbordamientos en Santa Rosa y afectaron sectores cercanos a una de las fincas comprometidas.
Como parte de las acciones preventivas, también se completó el mejoramiento de las vías de acceso hacia el punto crítico, en coordinación con la Prefectura de El Oro. El objetivo es garantizar que los equipos de vigilancia y control puedan ingresar y actuar incluso durante condiciones climáticas adversas.
El Fusarium Raza 4 Tropical fue confirmado en Ecuador en diciembre de 2025 y desde entonces se mantiene como una de las principales amenazas para la producción bananera nacional.
A esta emergencia se suma la presencia de otras enfermedades que afectan al sector agrícola, como la bacteria del moko, que habría comprometido alrededor de 2.700 hectáreas en la provincia de Los Ríos.
Mientras se acerca la época de mayores lluvias, las autoridades mantienen la vigilancia en El Oro para contener los focos identificados y evitar que el Fusarium llegue a nuevas plantaciones.
El desafío es proteger uno de los principales productos agrícolas y de exportación del Ecuador frente a una enfermedad que podría generar graves consecuencias para los productores y para toda la cadena bananera.