El gobierno chino ha decidido priorizar su suministro interno frente a la inestabilidad energética global provocada por la escalada militar en Irán.
Las principales refinerías chinas han recibido instrucciones de detener de manera inmediata y temporal la venta externa de gasolina y diésel. La medida surge como respuesta a la incertidumbre en el flujo de crudo desde Oriente Medio, tras los recientes ataques perpetrados por Estados Unidos e Israel, y la posterior reacción de Teherán. Según fuentes citadas por Bloomberg, la directiva fue impartida por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR) durante una reunión de urgencia con ejecutivos de alto nivel del sector petrolero.
Ante la inestabilidad en el Estrecho de Ormuz, Pekín ha endurecido sus políticas de control energético, sumándose a la tendencia regional de priorizar el consumo interno.
Alcance de la medida y excepciones
La nueva directriz china no solo prohíbe futuros acuerdos, sino que exige la anulación de contratos de exportación ya vigentes. Sin embargo, se mantienen algunas excepciones estratégicas:
- Suministros vitales destinados a Hong Kong y Macao.
- Combustibles de aviación y de caldera que ya se encuentran bajo custodia aduanera.
- Esta decisión alinea a China con las posturas de Japón, India e Indonesia, naciones que también han optado por restringir sus salidas de combustible para proteger su demanda doméstica ante el conflicto.
El detonante de estas medidas es el deterioro crítico de la seguridad en Ormuz, un corredor por el que fluye el 20% del petróleo y el gas natural del mundo.
- Incertidumbre en el paso: Tras la ofensiva liderada por EE. UU. e Israel, Teherán ha retirado las garantías de libre tránsito por el estrecho.
- Respuesta de Washington: Ante las amenazas iraníes, el gobierno estadounidense evalúa la implementación de escoltas militares para los buques petroleros.
- Reacción logística: Gigantes del transporte marítimo como Maersk y MSC ya han comenzado a desviar sus rutas o suspender tránsitos, evidenciando un temor real a un desabastecimiento energético global de gran escala.


