China mantiene conversaciones diplomáticas con Irán para asegurar el tránsito de barcos que transportan petróleo y gas natural licuado provenientes de Qatar a través del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo. Así lo indicaron a la agencia Reuters tres fuentes diplomáticas, en un contexto marcado por la creciente tensión entre Teherán y la alianza formada por Estados Unidos e Israel.
El conflicto, que este jueves alcanzó su sexto día de enfrentamientos, ha provocado una fuerte interrupción en el tráfico marítimo de la zona. El estrecho, por donde circula cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado, permanece prácticamente bloqueado, lo que ha generado preocupación en los mercados energéticos internacionales.
Según las fuentes citadas, el gobierno chino —que mantiene relaciones cercanas con Irán y depende en gran medida de los recursos energéticos procedentes de Oriente Medio— ha manifestado su incomodidad ante la paralización del tráfico marítimo en esa vía. Pekín estaría presionando a las autoridades iraníes para que permitan un paso seguro a los buques, con el fin de evitar mayores impactos en el suministro global.
Datos de seguimiento marítimo muestran que un barco identificado como Iron Maiden logró cruzar el estrecho durante la noche luego de modificar su registro para figurar como propiedad de una empresa china. Sin embargo, analistas señalan que se necesitará un número mucho mayor de travesías para tranquilizar a los mercados internacionales.
Aumento del precio del petróleo
Desde el inicio de la confrontación, el precio del petróleo ha experimentado un aumento superior al 15 %, impulsado tanto por interrupciones en la producción como por los ataques iraníes a instalaciones energéticas en la región del Golfo. Además, se han reportado incidentes contra embarcaciones que atraviesan el Estrecho de Ormuz.
El alcance de los misiles lanzados por Irán también ha generado inquietud en la comunidad internacional, ya que algunos proyectiles han impactado o caído en zonas tan distantes como Chipre, Azerbaiyán y Turquía. Este escenario ha contribuido a la inestabilidad de los mercados globales y ha llevado a varias economías importantes a advertir sobre un posible aumento de la inflación.
El flujo de petroleros por el estrecho ha disminuido de manera drástica. Según datos de la firma de análisis marítimo Vortexa, el 1 de marzo solo cuatro buques cruzaron la ruta, un número muy inferior al promedio de 24 embarcaciones diarias que se registraba desde enero.
Al mismo tiempo, cerca de 300 petroleros permanecen actualmente dentro del estrecho, de acuerdo con estimaciones de Vortexa y del sistema de monitoreo marítimo Kpler.
Fuentes del sector comercial también indican que algunas embarcaciones continúan transitando por la zona bajo condiciones específicas. Mike McDougall, un veterano de la industria azucarera citado por Reuters, afirmó que ejecutivos del sector en Oriente Medio señalan que los barcos que logran atravesar la vía pertenecen principalmente a compañías chinas o iraníes.
En la misma línea, Jamal Al-Ghurair, director ejecutivo de la empresa Al Khaleej Sugar con sede en Dubái, explicó que ciertos buques cargados con azúcar han recibido autorización para cruzar el estrecho, mientras que a otros se les ha negado el paso, sin ofrecer más detalles sobre los criterios aplicados.
A comienzos de la semana, el gobierno iraní anunció que impediría el tránsito por el Estrecho de Ormuz a embarcaciones vinculadas con Estados Unidos, Israel, países europeos y sus aliados. En esa declaración, sin embargo, no se hizo referencia a China.


