Agricultura activa medidas preventivas y busca ampliar compra de arroz ante la llegada de El Niño

Por Jeimy Lima

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, liderado por Juan Carlos Vega, ha desplegado una estrategia integral para mitigar los posibles impactos del fenómeno de El Niño. Entre las acciones principales destaca la implementación de un seguro agrícola con un fondo actual de $ 4 millones destinado a subsidiar las primas de los productores, con especial énfasis en los pequeños agricultores. Esta medida busca garantizar que, ante eventos climáticos catastróficos, los trabajadores del campo puedan recuperar sus costos de inversión y contar con recursos para reactivar sus cultivos tras las posibles inundaciones o sequías extremas.

En cuanto a la producción arrocera, el ministro informó que el Estado avanza en la compra de 20.000 toneladas del grano, meta que se espera completar a finales de mayo. Dada la intensificación de la cosecha en provincias clave como Guayas, el Gobierno busca ampliar su capacidad de almacenamiento en otras 20.000 toneladas adicionales. Para ejecutar esta extensión, el ministerio gestiona una partida presupuestaria de $ 8 millones, con el objetivo primordial de sostener los precios oficiales y proteger la economía de los pequeños productores frente a las fluctuaciones del mercado.

El titular de la cartera aclaró que esta intervención estatal no pretende absorber la totalidad de la cosecha nacional, estimada en unas 380.000 toneladas para la época invernal, sino actuar como un mecanismo regulador de oferta y demanda. El arroz adquirido se integrará a una reserva alimentaria estratégica, la cual, según el Decreto 307, podrá ser utilizada para ayuda humanitaria nacional, donaciones en situaciones críticas causadas por el fenómeno climático o incluso para su comercialización en cadenas privadas, asegurando así la estabilidad del suministro interno.

La preparación técnica frente al fenómeno climático se centra en la prevención mediante un levantamiento cartográfico detallado de las zonas de mayor riesgo. Las provincias costeras, como Esmeraldas, Manabí, Guayas y El Oro, junto con Los Ríos por su topografía, han sido identificadas como las más vulnerables. El plan de contingencia incluye la optimización de sistemas de drenaje para evacuar el agua de los cultivos, la selección de variedades agrícolas con mayor tolerancia a las inundaciones y el diseño de rutas de evacuación específicas para el sector ganadero.

Finalmente, el Ministerio de Agricultura mantiene un monitoreo constante sobre la severidad del evento climático, trabajando en proyecciones que permiten anticipar diversos escenarios de pérdida. Con el fin de robustecer el blindaje del sector agropecuario, la entidad busca activamente financiamiento adicional a través de organismos internacionales como el PNUD y la FAO. El propósito es maximizar la cobertura del seguro agrícola y asegurar que la mayor cantidad posible de productores se encuentre protegida ante las contingencias que pudiera traer consigo el evento climático.

También te puede interesar