Un un giro drástico para la geopolítica de Medio Oriente, el presidente Donald Trump confirmó que las fuerzas estadounidenses completarán su repliegue de Irán en un plazo de dos a tres semanas. Según la Casa Blanca, los objetivos estratégicos de la ofensiva iniciada el pasado 28 de febrero se consideran cumplidos.
Un nuevo paradigma en el Estrecho de Ormuz
Washington ha dejado claro que ya no asumirá la responsabilidad directa de proteger el tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz, una de las rutas petroleras más críticas del mundo.
«Lo que pasa en el estrecho no será asunto nuestro. Francia, China y otros países podrán abastecer sus barcos y arreglárselas por sí mismos», sentenció el mandatario.
El mensaje es directo: las potencias que dependen del flujo energético de la región deberán desplegar sus propios recursos para garantizar la seguridad de sus buques.
Balance de la ofensiva militar
Trump defendió la efectividad de las recientes operaciones contra la Guardia Revolucionaria Islámica, destacando los siguientes puntos:
- Destrucción de infraestructura: Se reportó la eliminación de instalaciones clave de fabricación de misiles.
- Capacidad de recuperación: El presidente estimó que a Irán le tomará entre 15 y 20 años reconstruir lo destruido.
- Cambio de interlocutores: El gobierno estadounidense sostiene que la operación forzó un «cambio de régimen» de facto, alegando contactos actuales con sectores «menos radicalizados».
El dilema del uranio enriquecido
A pesar de la contundencia de los ataques, Trump admitió que no planea destruir los depósitos de uranio altamente enriquecido, argumentando que se encuentran a una profundidad que hace casi imposible su eliminación quirúrgica.
La respuesta de Irán: Desconfianza total
Desde Teherán, el ministro de Exteriores Abbas Araqchi calificó la confianza hacia Washington como «nula», recordando el historial de rupturas de acuerdos previos.
Puntos clave de la postura iraní:
- Exigencia global: No aceptarán un alto el fuego temporal; exigen el cese total de los conflictos en la región.
- Defensa terrestre: Irán advirtió que sus fuerzas están preparadas para repeler cualquier intento de invasión terrestre, calificando un posible avance de ese tipo como un error histórico.
- Negociaciones en pausa: Teherán aún no ha respondido a la propuesta de paz de 15 puntos presentada por los Estados Unidos.
