El cineasta japonés Tsutomu Shibayama falleció a los 84 años víctima de un cáncer de pulmón. Su carrera profesional estuvo marcada por su liderazgo en la franquicia de ‘Doraemon’, donde dirigió películas y episodios de televisión durante más de dos décadas, consolidando al personaje como un ícono global.
Shibayama también destacó por dirigir la primera etapa de la serie ‘Ranma 1/2’ y por ser cofundador del estudio Ajia-do Animation Works en los años setenta. Su trabajo se enfocó en crear historias familiares que mezclaban aventura y humor, influyendo en múltiples generaciones de espectadores de anime.
Con su partida, la industria de la animación pierde a uno de los pilares que ayudó a dar coherencia y éxito a las sagas más reconocidas del género. Su legado permanece en las producciones que definieron el anime moderno y en el recuerdo de quienes crecieron con sus relatos.