Una investigación reveló cómo operaba un call center instalado en el centro norte de Quito, que presuntamente funcionaba como una estructura de extorsión transnacional para cobrar préstamos digitales en México, Colombia, Perú y Chile. La organización utilizaba como fachada a la empresa Latameris Support S.A.S.
Decenas de jóvenes ecuatorianos fueron contratados bajo la modalidad de asesores de cobranza, pero, según sus testimonios, eran obligados a realizar llamadas intimidatorias contra personas que mantenían deudas. Los operadores recibían diariamente información de hasta 120 clientes y debían cumplir metas de cobro bajo presión.

Cuando los usuarios no pagaban, el esquema presuntamente escalaba a amenazas y campañas de difamación. Con las fotografías y contactos obtenidos mediante las aplicaciones de préstamos, se elaboraban montajes y falsos boletines que acusaban a las víctimas de delitos graves y luego eran enviados a sus familiares y conocidos a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.
El allanamiento realizado el 21 de agosto terminó con 10 personas detenidas, entre ellas el propietario y gerente de la empresa, Yang Xiaolong, además de otros presuntos líderes. Un juez ordenó prisión preventiva para los 10 procesados y el caso avanzará mediante juicio directo.