El histórico Hangar One, ubicado en California, ha recuperado su estructura original tras un ambicioso proceso de restauración liderado por Google a través de su filial Planetary Ventures. La intervención devolvió al edificio sus dimensiones originales —345 metros de largo, 93 de ancho y 60 de alto—, consolidándolo nuevamente como uno de los hangares más emblemáticos de la aviación estadounidense.
Construido en 1933, el hangar había pasado décadas entre el abandono y la incertidumbre debido a la presencia de materiales tóxicos como el asbesto y los PCB, que obligaron a retirar su revestimiento y dejar solo su estructura metálica. Tras un complejo proceso de descontaminación certificado en 2026 por autoridades ambientales, se logró restaurar el edificio respetando su diseño original y garantizando su seguridad para futuros usos.
El proyecto representa un modelo de colaboración público-privada, en el que participaron diversas empresas de ingeniería, arquitectura y construcción. Más allá de su recuperación física, el Hangar One se proyecta como un espacio vinculado a la innovación tecnológica y la investigación, marcando un nuevo capítulo para este ícono histórico que durante años estuvo en riesgo de desaparecer.