La ciudad de Guayaquil registra un hito en la regularización de actividades comerciales, tras superar las 5.000 renovaciones de Licencias Anuales de Funcionamiento de Establecimientos (LAFE) en lo que va de 2026. En total, 5.021 negocios han completado este trámite, lo que constituye la cifra más alta desde 2014 y representa un incremento del 44 % en comparación con el anterior récord alcanzado en 2017, cuando se contabilizaron 3.485 renovaciones.
Este crecimiento está directamente relacionado con la implementación de una nueva ordenanza municipal orientada a simplificar los procesos de formalización. Actualmente, los establecimientos pueden renovar su LAFE de manera completamente digital, ingresando al portal web del Municipio con sus credenciales, sin necesidad de presentar documentos adicionales ni realizar pagos anticipados, como ocurría en años anteriores.
Uno de los principales cambios radica en que la licencia ahora se otorga de forma condicionada, permitiendo a los contribuyentes cumplir posteriormente con obligaciones como el pago del 1,5 por mil y la patente municipal dentro de los plazos establecidos. Antes, estos requisitos eran indispensables para obtener el permiso, lo que representaba una barrera para muchos negocios.
Según explicó Andrés Concha, director general de Uso del Espacio y Vía Pública, el nuevo modelo facilita el acceso a la legalización de actividades económicas al reducir las exigencias iniciales. Además, indicó que para cerca de 100 tipos de actividades, los únicos requisitos previos son estar registrados en el Servicio de Rentas Internas y que la actividad sea compatible con el uso de suelo.

Esta flexibilización también se refleja en la creación de nuevos establecimientos. Hasta la fecha, se han habilitado 1.005 negocios, lo que implica un aumento del 295 % respecto al año anterior y triplica el máximo histórico registrado en 2015, cuando se emitieron 368 nuevas licencias. Este repunte evidencia una mayor disposición de comerciantes, emprendedores e industriales para formalizar sus operaciones.
Con estas medidas, el Municipio apunta a dinamizar la economía local, facilitar la apertura de negocios y garantizar seguridad jurídica a los actores productivos. La simplificación de trámites busca, además, reducir riesgos de sanciones o clausuras, promoviendo un entorno más accesible para el desarrollo comercial en la ciudad.