La magia del universo de The Legend of Zelda está dando un salto a la pantalla grande, y lo hará en un lugar que ya es sinónimo de fantasía: Nueva Zelanda. Este icónico destino, que sirvió como telón de fondo para la legendaria saga de El Señor de los Anillos, vuelve a convertirse en el escenario perfecto para recrear mundos llenos de aventura, misterio y paisajes impresionantes.
Los fanáticos no pueden evitar emocionarse al imaginar a Link recorriendo extensas praderas similares a las de Rohan o adentrándose en bosques tan enigmáticos como Fangorn. La elección de estas locaciones promete una estética visual impactante que conectará directamente con quienes crecieron explorando Hyrule.
Con esta decisión, la producción busca capturar una esencia épica y natural que solo estos paisajes pueden ofrecer. Todo apunta a que esta adaptación de The Legend of Zelda no solo será un homenaje al videojuego, sino también una experiencia cinematográfica que transportará a los espectadores a un mundo donde la fantasía se siente más real que nunca