El Papa León XIV ha marcado un hito histórico este sábado al aterrizar en el Principado de Mónaco. Se trata de su primer viaje oficial a un país europeo como pontífice y, significativamente, la primera vez que un sucesor de Pedro visita el pequeño Estado mediterráneo, donde el catolicismo no es solo tradición, sino la religión oficial por mandato constitucional. Este viaje inaugura una ambiciosa gira apostólica por Europa, que tendrá su próxima gran parada en España el próximo mes de junio, coincidiendo con el primer aniversario de su papado.
A su llegada, el pontífice fue recibido con honores por los Príncipes Alberto II y Charlène. Durante el encuentro oficial, el soberano monegasco destacó el «anclaje católico» del Principado, una herencia que suma más de siete siglos de historia. Ambos líderes coincidieron en que la búsqueda incansable de la paz es el motor que une los esfuerzos del Vaticano y Mónaco en el escenario internacional.
«La riqueza debe servir al derecho»: El mensaje del Papa
Frente a las autoridades y desde el emblemático balcón del Palacio Real, León XIV pronunció un discurso en francés cargado de calado ético. En un mundo donde la «lógica de la fuerza» parece imponerse, el Papa instó a Mónaco a utilizar su influencia económica para promover la justicia.
«Habitar en este país representa para algunos un privilegio y, para todos, una llamada específica a interrogarse sobre su lugar en el mundo», afirmó el pontífice.
Consciente de que Mónaco ostenta la mayor concentración de millonarios del planeta —con un tercio de su población superando el millón de dólares en patrimonio—, el Papa lanzó un mensaje directo sobre la responsabilidad social:
- Destino universal de los bienes: Los talentos y oportunidades no deben retenerse, sino redistribuirse.
- El papel de la fe: Aseguró que el catolicismo como religión de Estado «no aplasta, sino que libera; no separa, sino que une».
- Prioridad social: Recordó la necesidad urgente de poner a los más vulnerables en el centro de cualquier sistema económico.
Una agenda intensa en la víspera del Domingo de Ramos
La jornada del Papa comenzó temprano, partiendo del Vaticano a las 7:22 horas. Durante su trayecto, envió un telegrama de cortesía al presidente francés, Emmanuel Macron, deseando paz y prosperidad a la nación vecina.
Los puntos clave de su visita incluyen:
- Encuentro espiritual: Reunión con la comunidad católica en la Catedral de la Inmaculada Concepción.
- Juventud: Diálogo con catecúmenos y jóvenes en la iglesia de Santa Devota.
- Misa multitudinaria: Una celebración eucarística en el Estadio Louis II como cierre de su estancia.
Tras concluir sus compromisos, se espera que León XIV regrese a la Ciudad del Vaticano alrededor de las 17:45 horas, dejando tras de sí un mensaje de ética financiera que resonará en los centros de poder de toda Europa.
