Científicos ecuatorianos anunciaron el hallazgo de dos nuevas especies de escarabajos, Metopiellus palamaku y Metopiellus chasqui, descubiertas en la Amazonía, provincia de Napo, y en los bosques nublados de Pichincha. Este registro representa el primer hallazgo del género Metopiellus en Ecuador y amplía el conocimiento sobre la fauna del país.
El estudio fue desarrollado por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Fundación Uru, el Instituto Nacional de Biodiversidad (INABIO) y Clemson University. Según los investigadores, este descubrimiento demuestra que aún existen especies por identificar, incluso en grupos de insectos pequeños.
Los nombres de las especies rinden homenaje a la cultura ecuatoriana: palamaku hace referencia a una deidad kichwa relacionada con los insectos, y chasqui recuerda a los mensajeros del Imperio Inca.
El hallazgo subraya la importancia de la investigación científica para la conservación de la biodiversidad y la protección del patrimonio natural del Ecuador.



