Desde este 1 de febrero, Ecuador inició la veda del cangrejo rojo y azul, que prohíbe su captura, transporte y venta en todo el país. La medida se extenderá hasta el 2 de marzo, por lo que los fanáticos del crustáceo podrán disfrutarlo legalmente nuevamente a partir del 3 de marzo.
La veda es clave para la conservación de la especie, ya que durante este periodo las hembras se reproducen y pueden portar hasta 300 mil huevecillos. Interrumpir este ciclo pondría en riesgo la disponibilidad del cangrejo en el futuro.
Antes del inicio de la restricción, los cangrejales de Guayaquil registraron ventas masivas, despachando hasta 1 500 cangrejos en un solo día, un reflejo de la alta demanda del crustáceo en el país.
Además, los expertos recuerdan que en septiembre habrá una segunda veda, conocida como veda de muda, cuando los cangrejos cambian su caparazón y segregan sustancias que podrían ser perjudiciales para la salud. Esta segunda medida también garantiza la protección de la especie y la seguridad de los consumidores.

